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El sistema

Los funcionarios no funcionan.
Los políticos hablan pero no dicen.
Los votantes votan pero no eligen.
Los medios de información desinforman.
Los centros de enseñanza enseñan a ignorar.
Los jueces condenan a las víctimas.
Los militares están en guerra contra sus compatriotas.
Los policías no combaten los crímenes,
porque están ocupados en cometerlos.
Las bancarrotas se socializan,
las ganancias se privatizan.
Es más libre el dinero que la gente.
La gente está al servicio de las cosas.
 
Tiempo de los camaleones: nadie ha enseñado tanto
a la humanidad como estos humildes animalitos.
Se considera culto a quien bien oculta,
se rinde culto a la cultura del disfraz.
Se habla el doble lenguaje de los artistas del disimulo.
Doble lenguaje, doble contabilidad, doble moral:
una moral para decir, otra moral para hacer.
La moral para hacer se llama realismo.
La ley de la realidad es la ley del poder.
Para que la realidad no sea irreal, nos dicen
los que mandan, la moral ha de ser inmoral.
 
Quien no se hace el vivo, va muerto.
Estás obligado a ser jodedor o jodido,
mentiroso o mentido.
Tiempo del qué me importa, del qué le vas a hacer,
del no te metas, del sálvese quien pueda.
Tiempo de los tramposos: la producción no rinde,
el trabajo no vale.
En el Río de la Plata, llamamos bobo al corazón.
Y no porque se enamora: lo llamamos bobo
por lo mucho que trabaja.
 

Don Benito Juárez, 21 de marzo

Don Benito Juárez
Que nació en Guelatao
Un pueblito de Oaxaca
Una gloria de nuestra nación
 
Era pastorcito
Huerfanito a los tres años
Estudio para Licenciado
Con inmensa vocación
 
Nació el 21 de marzo
Del año de gracia de 1806
Murió el 18 de julio de 1862
 
Recordemos por es suya
Esa frase inmortal
El Respeto al Derecho Ajeno
Es la Paz es la Paz.
 
Indio zapoteca
Que fue pobre y honrado
Gobernó bien a su estado
Y hasta ser presidente llegó
 
El nos dio las leyes
Libertad y Democracia
Defensor de las causas justas
Incansable luchador.
 
Nació el 21 de marzo
Del año de gracia de 1806
Murió el 18 de julio de 1862
 
Recordemos por es suya
Esa frase inmortal
El Respeto al Derecho Ajeno
Es la Paz es la Paz.
 

Corrido de la Independencia

El diez y seis de septiembre
de mil ochocientos diez
nació nuestra independencia,
¡glorioso ochocientos diez!
 
En el pueblo de dolores
Hidalgo la proclamó,
y ayudado por el pueblo
Guerrero la consumó.
 
Al toque de la campana
acudió la multitud,
a pelear por nuestra patria
que vivía en la esclavitud.
 
Se dirigió aquella noche
con toda su altiva grey
al pueblo de Atotonilco
a combatir al virrey.
 
El abrazo de Acatempan
nuestro pueblo contempló:
hizo cesar la contienda
y la libertad nació.
 
Ya con ésta me despido
de la gente que me oyó
y aquí se acaba el corrido
que este gallo les cantó.
 

Cenizas

Te vi llegar;
sentimental, pálido y gris
y, en tu perfil,
la soledad...
 
Venías de un amor,
huías de un dolor,
traías la ilusión herida
y abrí de par en par mi vida
hasta que, un buen día,
te animaste a entrar.
 
Te oí decir que esto de amar
es algo así:
como jugar,
como elegir...
 
Las ganas de creer traías;
el amor dolía bajo de tu piel...
¡La magia de sentirme viva
te aferró a mi vida y te sentí nacer!
 
Y, después, te amé:
te di mi amor,
mis lágrimas, mi fe...
Semillas de un amor traías...
¡Cerré tus heridas,
tu dolor curé!
Semillas de un amor... Semillas
que se queman, vivas,
lejos de tu piel.
 
Creciste en mí,
bueno y gentil
como un rosal;
como una luz, un ideal...
 
Necesidad de dar tenías;
yo te abrí mi vida y te propuse ser.
Soñabas con un nuevo día
y eran tus pupilas el amanecer.
 
Te vi llorar,
te oí reír,
te vi soñar
y compartí tu intimidad...
 
¡Qué frágil desnudez tenías!
Y, en tus brazos, cupo descubrir la vida.
Tus lágrimas en carne viva
del amor caían,
conmoviéndome...
 
Y, después, te amé:
te di mi amor,
mis lágrimas, mi fe...
Cenizas de un amor traías...
¡Cerré tus heridas,
tu dolor curé!
Cenizas de un amor... Cenizas
que se queman, vivas,
lejos de mi piel.
 

Las mañanas de Hidalgo

A las seis, a Guadalupe,
por las calles de Cifuentes,
llegaron el Cura Hidalgo
y su tropa de insurgentes. (x2)
 
¿Qué harán esos gachupines,
mercaderes y mineros,
con Hidalgo y con Iriarte
que son hombres justicieros? (x2)
 
Hay fogatas en la plaza
y en los cerros guarniciones,
Hidalgo esta con Zaldúa,
y hay jefes en los mesones. (x2)
 
¡Pobrecitos gachupines,
les quitaron todo el oro!
No pasará eso a Zaldúa,
porque Zaldúa es muy zorro. (x2)
 
¿Por qué tendrá Hidalgo escolta,
si es valiente y es guerrero?
-No lo sabe ni la tropa,
Contimás el pozolero. (x2)
 
¡Arriba Miguel Hidalgo
que ha llegado a nuestra tierra,
que ha matado gachupines
y que les hace la guerra! (x2)
 

Imshi (امش)

Levantate
Aunque sea en vano
Yo también lo haré
Que quiero verte otra vez
 
No somos tan distintos
Tu Za'atar, yo mezcal
Así que arre ya
Contigo vamos a marchar
 
Enseñame y dejame enseñarte
El muro no es tan grande si vamos a volar
 
Imshi.. Marcha!
 
Imshi Mandela (Imshi)
Imshi ya Dalia (Imshi)
Imshi ya Ribhi (Imshi)
Imshi ya Lina (Imshi)
 
Imshi Eleni (Imshi)
Imshi Layaly (Imshi)
Ya Hibba ya Rana (Imshi)
Imshi ya Manool (Imshi)
 
Ya Luna ya Salem (Imshi)
Imshi ya Kawther (Imshi)
Imshi Huwaida (Imshi)
Imshi Atidal (Imshi)
 
Ya Fayez (Imshi)
Ya Haya (Imshi)
Imshi Mohammed (Imshi)
Imshi Sumaya (Imshi)
Imshi Flademeer (Imshi)
 
Imshi Ibraheem (Imshi)
Imshi ya Ameer (Imshi)
Ya Dia ya Ameera (Imshi)
Ya Ali ya Janet (Imshi)
 
Ya Yaffa ya Yara (Imshi)
Imshi ya Fairuz (Imshi)
Imshi ya Ghazal (Imshi)
 
Imshi ya Rafiq (Imshi)
 
Imshi.. Marcha!
Imshi.. Marcha!
 
Min al-nahr, ila al-bahr (Del río, al mar)
Min al-nahr, ila al-bahr (Del río, al mar)
Min al-nahr, ila al-bahr (Del río, al mar)
Min al-nahr, ila al-bahr (Del río, al mar)
 
Min al-nahr, ila al-bahr (Del río, al mar)
Min al-nahr, ila al-bahr (Del río, al mar)
Min al-nahr, ila al-bahr (Del río, al mar)
Min al-nahr, ila al-bahr (Del río, al mar)
 
Min al-nahr, ila al-bahr (Del río, al mar)
Min al-nahr, ila al-bahr (Del río, al mar)
Min al-nahr, ila al-bahr (Del río, al mar)
Min al-nahr, ila al-bahr (Del río, al mar)
 

Cerebro Mágico

Si ya no quieres mirar
Si las ondas vienen y van
Dejame todo bloquear
Proyectarnos a otro lugar
 
Dicen que te veo en paz
Que el artista siempre baila más
Y que mas no daría
Por ver como sería
 
Para lo que estas haciendo
Ven conmigo, ignora a los demás
Radiamos más que la enfermedad
Cerebro Mágico
 
Los lagos y los valles
Se encienden junto a tí
Nada te puede parar
Cerebro Mágico
 
Para lo que estas haciendo
Ven conmigo, ignora a los demás
Radiamos más que la enfermedad
 
Para lo que estas haciendo
Ven conmigo, ignora a los demás
Radiamos más que la enfermedad
Cerebro Mágico
 
Cerebro Mágico
 

La infanzona de Medinica

Doña Estefaldina teje su calceta,
puesta de mitones, cofia y pañoleta,
en el saledizo de su gran balcón.
Doña Estefaldina nunca fue casada,
así que en la falda, de cintas picada,
tres gatos malteses hacen el ron-ron.
 
Doña Estefaldina odia a los masones,
reza por que mengüen las contribuciones,
reprende a las mozas si tienen galán.
Oprime en las rentas a sus aparceros,
los vastos salones convierte en graneros,
da buenas palabras al que llora pan.
 
Doña Estefaldina los puntos recuenta,
y al pie de una silla cose una sirvienta
que prende en el moño cintado cairel.
El busto en el ruedo del halda amarilla
parece un chamizo que enciende Castilla:
bayeta amarilla es grito de hiel.
 
Bajo el roto alero de hierbas nacido,
con el garabato de un vuelo atrevido
fulmina el vencejo su torvo zig-zás.
¡Caserón de Vargas, viejos artesones,
pinturas de santos, desnudos salones,
Caserón de Vargas, en el polvo das!
 
Desfila un ringlero de seminaristas,
bayetas peladas como los sopistas,
tricornios jaranos, negrura montés.
Cencerra la recua de mulos hastiales
negros y zancudos, sin goces nupciales,
y el mulero canta canto aragonés.
 
Doña Estefaldina recuenta los puntos
del tiempo y las siembras, haciendo barruntos
y, cuando la plaza cruza el capellán,
dobla la calceta, pide el rebocillo,
se prende alfileres y, con un banquillo,
corre a la novena con trote de can.
 
Doña Estefaldina, sangre de los Vargas,
teje su calceta en las tardes largas
bajo el torvo alero que pica el gorrión
¡Con qué ceremonia en los ademanes
responde al saludo de los capellanes
Doña Estefaldina desde su balcón!
 

Una piba con la remera de Greenpeace

Está dormido o finje que duerme...
llega una mosca y se posa en su boca
y sin embargo mi mundo termina en ella.
 
Ya se cansó de dormir todo el tiempo en sillones
y de taparse la boca para no gritar.
 
Nunca supo buscarse la vida.
Su cuna fueron restos de un Mehari
Cuando se enoja chisporrotea infumable.
 
Se aparta corriendo de mamones zoquetes
y siolos pipiolos
y por las dudas nunca está cerca de las vías
sin mirar atrás... mirar atrás!
 
Boca sucia, pequeña hechicera
una pendeja que hace de vieja
tratando de que pique algún pavo ingenuo
 
El jean le apreta la fresa y ella es la reina
en paredones que escracha culeando su estrella
 
Suela con algún pajarraco
que le de un pié y sople su amor
y la alegría por la que su mundo gira...
 
Se aparta corriendo demamones zoquetes
y fiolos pipiolos
usa su lengua como un sable
mientras se ríe y nos apura...
y por las dudas nunca está cerca de las vías
sin mirar atrás... mirar atrás!
 

Recuerdo

Grizabella:
Luna, mira el brillo de luna
ilumina el recuerdo, ilumínalo ya.
Si ahí encuentras la
escencia de la felicidad
otra vida nacerá.
 
Vago sola con el recuerdo
de mi rostro hermoso
de un espléndido ayer
deja que el recuerdo de mi felicidad
vuelva ahora a nacer
 
Restos del brumoso ayer
se pierden con la penumbra
con cada luz que muere el día
surge y otro sol alumbra.
 
Día tengo que ver la aurora
empezar otra vida, no me debo rendir
esta noche sera un recuerdo al amanecer
queda el día por vivir.
 
Silabub:
Todo el sol de un bosque denso
es crepúsculo eterno
 
Grizabella y Silabub:
Como flor al despuntar el alba
 
Grizabella:
Se muere mi recuerdo
 
Toca, sólo toca mi rostro
viviremos unidos
mi recuerdo y yo
al tocarme conocerás la felicidad
vé el día comenzar
 

Resurrecciones

Algo se muere en mí todos los días;
la hora que se aleja me arrebata,
del tiempo en la insonora catarata,
salud, amor, ensueños y alegrías.
 
Al evocar las ilusiones mías,
pienso: '¡yo, no soy yo!' ¿por qué, insensata,
la misma vida con su soplo mata
mi antiguo ser, tras lentas agonías?
 
Soy un extraño ante mis propios ojos,
un nuevo soñador, un peregrino
que ayer pisaba flores y hoy... abrojos.
 
Y en todo instante, es tal mi desconcierto,
que, ante mi muerte próxima, imagino
que muchas veces en la vida...he muerto.
 

No me queda nada

Te vi empacando todo en cajas de cartón
No hace falta que expliques cual es la razón
Te vi mirar al cuarto y a tu alrededor
Como la ultima ves que les dirás adiós
Te vi mirar las fotos, aquellas de los dos
Con algo de nostalgia y algo de rencor
Te vi cerrar la puerta, que en verdad no cerro
Porque dejaste la llave frete al televisor
Pero no se, que decir ni que hacer
Solo tengo claro que:
Si pierdo la calma y pierdo el control
Ya no me queda nada, no me queda nada no
Si pierdo la esperanza y pierdo la razón
Ya no me queda nada, no me queda nada no
Te vi cruzar la calle desde mi habitación
Creí te detendrías a pensarlo mejor
Te vi cerrar los ojos en plena intercepción
Pensé que conseguirías una salida mejor
Te vi cambiar el ritmo y vi tu indecisión
Pero al final decidiste no cambiar de opinión
Y yo me vi sentada en desesperación
No me ha quedado nada, nada no
Pero no se, que decir ni que hacer
Solo tengo claro que:
Si pierdo la calma y pierdo el control
Ya no me queda nada, no me queda nada no
Si pierdo la esperanza y pierdo la razón
Ya no me queda nada, no me queda nada no
Te vi mirar mis ojos por última vez
Se me olvido preguntarte ¿por qee?
Si pierdo la calma y pierdo el control
Ya no me queda nada, no me queda nada no
Si pierdo la esperanza y pierdo la razón
Ya no me queda nada, no me queda nada no
 

Deshice de Mí

de decoro ignoro
Mejoro en calidad si demuestro mis modos,
si no escondo entre los hombros mis dolencias
 
si no esconde entre los hombres sus dolencias
(la espontaneidad viene de herencia)
 
mil caras me miran
mil caras como si me entrevistaran
preguntaran, qué mascullaran?
dolencias de un bacán.
macanas
 
un falso, un balbucear sin nada
una mirada y un escudo de es-padrón
sobrepasando el horizonte de mis límites
con guerra y estratégia
hiriente, el maricón
pero mi fuente fértil
desabrigada en lo más sutil
más alineada a esta compadrona
¿puedo referirme a mí? claro que sí
yo no me pianto por un pueríl
 
se dice de mi
mi de se dice
deshice de mi
cedí de mi se
mi ser exhibí
desnuda ante tí
si soy o si fuí
así como así
yo soy así.
 
fresca y ornamentada peina los ruidos
la bronca barrida, borrando el bajo suspiro
el rezo, el ramo seco
saca su pecho y lo muestra con cierto...
des-concentra así a la audiencia
laten con fuerza los tímpanos
su lengua ronca segmentos
fragmentan frases sus pensamientos
(alma de viento)
des-contenta
des-concierta el timbre ajeno
el ajeno de alguno es propio
el agujero resuelto en lo obvio
un robo a un novio
la necedad de borrarse en otro
la carencia refleja hielo
el objeto quieto
la vanidad es un reto
pa' quien incompleto encuentro
 
tengo cuentos sin argumentos
y personajes sin historia
relaciones sin momentos
y mil recuerdos sin memoria
tengo cuentas sin crédito
y senos sin espesura
aunque mil logros sin mérito
a guerra voy sin armadura
 
se dice de mi
mi de se dice
deshice de mi
cedí de mi se
mi ser exhibí
desnuda ante tí
si soy o si fuí
así como así
yo soy así.
 

El FMI y los pobres

En el mes de marzo del año 2000, sesenta haitianos
se lanzaron a las aguas del mar Caribe, en un barquito
de morondanga.
Los sesenta murieron ahogados.
Como era una noticia de rutina, nadie se enteró, pero esos sesenta haitianos han sido cultivadores de arroz,
y los cultivadores de arroz en Haití habían sido condenados a convertirse en balseros, en mendigos, desde que el Fondo Monetario Internacional prohibió los subsidios que el estado proporcionaba al arroz nacional.
 
El Fondo Monetario Internacional, que es un organismo bastante distraído, se olvidó de prohibir los subsidios al arroz que el gobierno de los Estados Unidos otorga a la producción nacional…y ahora Haití compra su arroz en los Estados Unidos.
 

Los siete pecados capitales

Cuando creyó que se moría, un amigo me contó
que él era culpable de los siete pecados capitales:
avaricia, envidia, gula, lujuria, pereza, soberbia, ira.
 
Jamás me confesé, dijo.
- Yo no quería que el cura gozará más que yo
con mis pecados, y por avaricia me los guardé.
No confesé que me daban envidia las moscas
que podían volar bajo la pollera de esa mujer.
 
Gula, sí gula, es de la primera vez que la vi,
el canibalismo no me pareció tan mal;
por lujuria o rayos X yo siempre la veía desnuda,
como desnuda se ve la espada a pesar de la vaina.
Meterme en ella era lo único en el mundo que no me daba pereza, fuera de ella yo andaba desganado, asueñado, como bicho, fumigado,
me arrastraba, sin rumbo ni tumbo.
Y en ella estuve más entrando que saliendo.
 
Hasta que cometí la soberbia de creer que ella era yo;
y una noche, loco de ira, rompí a golpes ese espejo.
 

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